El pasado miércoles, Lindsay Lohan se presentó en una corte de Los Angeles, donde fue acusada formalmente de haberse robado un collar de $2,500 de una tienda de Venice, California.Pero, más que el hecho de que la famosa actriz haya sido acusada por robo, lo que más revuelo ha causado es el ajustado vestidito blanco que ésta se puso, con el que parecía como lista para una alfombra roja.
Este diseño de Kimberly Ovitz se vendió como pan caliente. Aunque Lindsay fue fuertemente criticada, ya que muchos consideraron que lucía como que iba a una fiesta y no a una corte, su minivestido de $575 se agotó en todos los sitios de compras por Internet en el que estaba disponible en tan sólo unas cuantas horas después de la llegada de Lindsay a la corte.



Entre críticas y aplausos, 
