
La chica de 17 años salió a la pasarela con un gran vestido strapless en dorado que se le iba cayendo, incluyo se asomó uno de sus pezones. A mitad de su regreso tropezó y no pudo evitar caer al piso, se levantó y con buen humor levantó los brazos en señal de victoria y volteó a las cámaras para que supieran que todo estaba bien. Pero no terminó todo ahí, unos pasos adelante cayo otra vez y hasta una tercera vez... tal vez hubiera sido mejor que se fuera gateando.





