
Elsa Then se hacía pasar por cosmetóloga. La dominicana estafó a docenas de mujeres que acudían a ella para borrar las arrugas e imperfecciones de sus rostros. Su falta de ética y profesionalismo le provocaron a muchas de sus clientas lesiones permanentes, pero el uso de pegamento para cerrar sus heridas le causó la muerte a una de ellas.
El Nuevo Diario dio a conocer esta trágica historia, en la que se informa también que la farsante ya ha sido juzgada por la ley.
A Elsa Then se le declaró culpable de homicidio negligente en segundo grado y podría pasar hasta cuatro años en la cárcel.
Fiordaliza Pichardo, también originaria de República Dominicana, murió por culpa de una dosis mortal de silicona. Esta mujer de 43 años estaba recibiendo inyecciones en los glúteos y los muslos, y como parte de la rutina de Then, sus heridas fueron selladas con 'Crazy Glue'.