
Aunque nunca he tenido siquiera la intención de casarme, me ha tocado ser la madrina de las bodas de casi todas mis amigas y, créanme, es un verdadero dolor de cabeza. Pero una vez que llega el día, te das cuanta de que valió la pena todo el esfuerzo.
El lugar debe ser mágico, las flores de ensueño, la música deberá ser apropiada para empezar, y para terminar una música que levante a todos del asiento y rompa con la formalidad del principio de la ceremonia. Es importante asegurarse de que los invitados, que con tanto cuidado escogiste, recordarán tu boda por el resto de sus dias.
El origen de la palabra matrimonio viene del término "matri-monium" que en la Roma de hace varios siglos era el derecho que adquiría la mujer que lo contrajese, para poder ser madre dentro de la legalidad. En el mundo de hoy, las mujeres, estemos casadas o no, podemos ser madres legalmente. La diferencia es que hoy, al casarte, adquieres derecho a bienes como las casas, los barcos, los negocios, las joyas, en fin, todo lo obtenido durante la institución llamada matrimonio. Pero antes que nada debes celebrar una buena boda y disfrutar de una dulce luna de miel.