
Aprovechando que llegó la primavera, mucha gente está saliendo de sus casas para ejercitarse al aire libre. Pero algo que quizá no habían considerado es lo que se conoce como
"cara del corredor", algo que generalmente ocurre tanto en hombres como en mujeres de 40 ó más años, que al ejercitarse –con el propósito de mejorar su cuerpo–
consiguen un rostro esquelético y huesudo. ¿Pero por qué sucede esto?
Al ejercitarse, un atleta quema la grasa entre las capas de su piel. La notable pérdida de tejido graso deriva en una pérdida de volumen, algo que provoca un aspecto en el que los huesos sobresalen y en el que las arrugas lucen más profundas. Así que mientras puedes lucir como una persona de 20 años del cuello para abajo, tu rostro delatará fácilmente tu edad.
Los corredores generalmente tienen arrugas por otras razones independientes al ejercicio. Y es que muchos de ellos pasan largas horas al aire libre sin protección solar adecuada, así que las arrugas son el resultado de la exposición al sol. Además,
los corredores son a menudo personas que han perdido grandes cantidades de peso, así que las arrugas provienen de la piel que antes estuvo rellena de grasa.