Tus manos pueden decir tanto como tu sonrisa, es hora de dedicarles el mismo cuidado.
Hidrátalas
Lavarnos las manos con frecuencia y utilizar los jabones antibacteriales, cuya mayoría contiene alcochol, pueden resecar nuestras manos. Con cada enjuagada, las manos pueden perder hasta 25 por ciento de su humedad natural, según estudios realizados por la marca Dove. Para que tus manos se repongan, utiliza un jabón cremoso libre de sulfatos y ayuda a conservar la humedad de tus manos con una loción rica en petrolato.
Suaviza tus cutículas
Los continuos cambios de esmaltes deshidratan las manos. Alivia los molestosos pellejitos y la resequedad dándote masajes por las mañanas y noches con una crema con base de aceite como Ahava Cuticle Cream. Para mejorar la condición de tus cutículas, empújalas suavemente con un palito de naranja una vez a la semana.
Endurece tus uñas
Evita usar esmaltes que contengan tolueno, formaldehído o dibutilftalato, que debilitan las uñas. Procura tomar una semana al mes sin llevar esmalte de ninguna clase. Las fórmulas que evitan que el esmalte se pele son las que mejor lucen a los ojos, pero que más daño hacen a las uñas. Al darte un respiro del esmalte, las uñas pueden recobrar su humedad natural y se harán más fuertes.
Empareja el color de la piel
Las manos están expuestas al sol y rayos UVA, lo que puede ocasionar manchas. Aplícate un bloqueador solar SPF 30 todos los días. Si se te hizo tarde para evitar las manchas de sol, cada día entre medio aplícate un producto exfoliante con ácido glicólico como DDF 10% Exfoliating Oil Control Gel para suavizar la apariencia de sus manos.